Adiós, la palabra más bella. Por Katia Bañuls

Las parejas son un misterio, y cuánto más tiempo paso rodeada de gente que ha superado grandes y catastróficas rupturas sentimentales, de esas que te destrozan el alma, más me pregunto por el motivo por el que aparece el miedo en las personas, ese miedo a dar el paso de decir adiós a una pareja, aunque sea tóxica, pero al mismo tiempo, con la que todo parece más sencillo.

 
Resulta imposible no hablar con alguien y que no haya vivido en sus carnes una experiencia sentimental traumática, por lo dolorosa que resultó, o que sabe de una de esas historias que dejan enganchado/a al recuerdo de ese amor nocivo, que poco o nada tiene que ver con la historia que ven los demás, puesto que sería muy distinta la cosa si la historia la contara un narrador externo.

 
Siempre que estamos en el centro de una relación, somos incapaces de reconocer lo malo, y nos dejamos llevar en ella por ese recuerdo maravilloso de los primeros meses, en que todo era fácil y agradable, de la mano de esa persona, que ahora se ha convertido, en un momento, y sin darnos cuenta, en nuestra peor compañía, sin que seamos conscientes de ello.

 
Ay, el amor, que nos idiotiza…..

 
Me pregunto en qué piensan esas parejas que no acaban de romperse nunca, pero que lo único que tienen en común son un par de hijos por los que no quieren enfrentar la realidad.

 
Romper un vínculo que en su inicio fue tan hermoso es duro, es cierto, pero algunas personas entran en una espiral de mentiras, con el fin de poder disfrutar de otra vida, una vida paralela, sin romper su imagen de familia ideal, y por no lidiar con la realidad que se encuentran, al cruzar el portal de su casa, que es decepción, frustración, caos.
En definitiva, desamor, y en ese momento, hay que romper los miedos que paralizan las acciones, y salir de la vida de la otra persona, quedándose con los buenos recuerdos y sin hacer mucho ruido.

 
Habla mucho de alguien la forma en que deja una relación, construyendo o destruyendo.

 
Tomar esa decisión permitirá empezar de nuevo, cerrar un ciclo que no se puede superar de otro modo, aunque requiera, como cualquier pérdida, iniciar un duelo doloroso y profundo.

 
La primera vez que uno se enamora piensa que ese sentimiento es lo más hermoso que ha sentido jamás, pero ese solamente es el amor romántico de las películas, con que crecimos muchos de nosotros/as, y que tanto te equivoca el concepto a la hora de vivir en pareja.

 
Es posible que todos tengamos una persona ideal cerca de nosotros, que aparezca en el momento más inesperado, para hacer la vida más hermosa y agradable, pero no será como en el cine, así que asumamos nuestra parte de responsabilidad a la hora de que la pareja funcione, y si no lo hace, por el motivo que sea, rompamos lazos que no hacen más que limitarnos para la felicidad.

 
La vida es demasiado corta para perderla en relaciones vacías, que no van a ningún lado, con la cantidad de experiencias que puedes vivir si dejas atrás algunas losas en el camino.
Una relación ha de ser gratificante, ha de hacerte feliz, ha de hacerte sentir especial…
Sino consigues estas cosas.es que no estás con la persona adecuada, en el lugar correspondiente, o, sencillamente, puede pasar que no estás en un buen momento para estar en pareja.

 
También hay personas que no nacieron para convivir con alguien, y es totalmente respetable, siempre que de esa persona no se espere el mundo.

 
Por suerte o por desgracia, todos hemos vivido en algún momento alguna experiencia desagradable, y mi único consejo, a día de hoy, es que estemos seguros/as de los pasos que damos con la persona que elegimos, porque siempre será mejor dar un paso para atrás ,que seguir hacia delante en un camino que solamente tiene piedras.
Arriesgarse y plantearse si vale la pena pasar y superar el duelo sentimental, siempre será un mayor acierto que conformarse y vivir sin plenitud.

 
No es fácil dejar atrás un camino que contiene el recuerdo de tantos momentos bonitos, pero llega un momento en que solamente se puede tomar impulso y empezar otra vez, porque la carretera que estamos siguiendo no va a ningún sitio.

 
Si estás en ese punto, piensa en tu vida dentro de veinte años, y que esa respuesta que venga a tu cabeza, la primera, sea la que sea, te dé todas las respuestas que necesitas.

 
¿Qué pasaría si extendieras tus alas y empezaras a plantearte si puedes volver a volar?

Safor Press

Periódico Digital plural, libre y defensor de los derechos humanos y fundamentales. Director: Ricardo Sánchez

También te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies