El Caos por Katia Bañuls

El mundo se está volviendo completamente loco.

 
Desde hace ya demasiado tiempo, siento que es hostil, impredecible, que hay un gran reloj con una cuenta atrás que en algún momento llegará a su tope, y entonces, saltará todo por los aires, y aquello que amamos, respetamos, y agradecemos, desaparecerá bajo nuestros pies, a este paso que vamos.

 
Vivimos en una sociedad repleta de vanidades, rencores, hostilidades y miedos absurdos.

 
Recuerdo con escalofríos cada noticia que sale, en que se dice lo que pasa por el mundo, un sinfín de desgracias y barbaridades.

 
Creo que no somos conscientes de lo poco que hace la gente para acabar con esta devastación que estamos experimentando.

 
La gente ya no se escandaliza, y por tanto, no pasa a la acción, con lo que ello supondría.

 
Hace unos días, sin ir más lejos, levanté con la tragedia sucedida en Londres, pero que se repite continuamente, pero es cierto que por mis vivencias allí hace algunos años, sentí mucha más tristeza y un dolor más grande del que es habitual en mi persona, y todo porque unos « personajes´´ han decidido que reine el mal por encima del bien.

 
Igual que me pasa a mí, imagino que quién estas líneas pensara para qué hacer caso, que no podríamos vivir ni salir a la calle si lo tuviéramos todo en cuenta, pero yo me pregunto qué pasará si lo vemos como mera costumbre y no hacemos nada por cambiar las cosas que están pasando, este mundo que algunos todavía queremos dejar sano y vivo para nuestros descendientes.

 
No sé yo muy bien con que se van a encontrar, los pobres.

 
La tragedia parece esperar a la vuelta de la esquina, con esta locura mundial, y se está generando una ola de violencia tal que ya nada nos sorprende ni nos mueve el alma.

 
Europa parece un tren de mercancías al borde de descarrilar de sus vías.

 
Si algo bueno podemos extraer de estas cosas, aunque parezca imposible, eso sí, es como se vuelca la gente en ayudar a quién lo necesita cuando pasa una desgracia de esta magnitud, por tanto, todavía queda un rayo de luz, en esas muestras de bondad y solidaridad, aunque necesitemos que sea muy grave para ponernos manos a la obra, pero algo es algo.

 
Si ven esos desalmados que no nos vamos a dejar arrinconar por la inseguridad, como pretenden, tal vez podamos volver a vivir algún día en un mundo seguro, con pueblos unidos, con una lucha común, que es la paz.

 
No pienso ser yo quién pierda mi fe en la humanidad, por más que viendo algunas noticias, parece que no somos más que seres oscuros.

 
Pero por encima del mal, que reine el bien y que una pequeña acción de cada uno de nosotros, sea un pequeño impulso para que la luz encuentre su camino, por encima de las sombras de la violencia.

 
Para la gente de buen corazón y con el alma llena de sentimientos buenos, que sigan brillando las estrellas.

 

Katia Bañuls – Psicóloga,  para Safor Press

 

Safor Press

Periódico Digital plural, libre. Defensor de los derechos humanos y fundamentales. Director: Ricardo Sánchez

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