El resurgir de mis cenizas por Katia Bañuls

El mundo no se acaba el día en que tu pareja se levanta sobresaltada de la cama, decide romper las promesas que hizo y empieza una nueva etapa de su vida, y de la tuya sin esa persona con la que juraste compartirla entera.

 

 

Tal vez duela, al principio costará levantarse y empezar de cero, pero hay que quedarse con los buenos recuerdos, andar el camino que estabas siguiendo sin dejar que te pueda la melancolía ni la soledad, que es fácil decirlo pero no tanto sobrellevarlo, y pensar que algo bueno vendrá pasado un tiempo.

 

No hay ruptura fácil, ni sensación de vacío agradable, en la mayoría de casos lo que empieza pacíficamente se destruye con los meses, pero por la salud mental de ambas partes hay que centrarse en volver a levantarse cada uno por su lado, y encontrar las fuerzas de donde se pueda, que sigue habiendo vida tras la muerte sentimental.

 

Una persona no decide ni cuando se enamora, ni en qué momento deja de sentir ese amor que prometió que duraría toda la vida, pero lo que dos personas se deben prometer frente al altar no es aguantarse pese a todo, sino conseguir luchar por la pareja, y en el momento en que pese más la tristeza que la alegría, salir por patas de la forma más elegante posible.

 

A veces, pasamos tanto tiempo dentro de una historia tóxica, que cuando rompemos no nos damos cuenta de que era la mejor de las decisiones, y las personas somos orgullosas por naturaleza y no soportamos que nos dejen, pero algunas historias acaban convirtiéndose en puro veneno, y aquello que un día fue hermoso, haciendo felices a los participantes, de repente se ha convertido en una pesadilla envuelta en humo. Y salir de ella es tan costoso, que pierdes todo criterio en lo que dura el camino de vuelta a la vida.

 

Es entonces cuando vienen los reclamos, los gritos y peleas absurdas, que no van a ningún sitio, pero que parecen justificar el final y que convierte a los que se pelean en enemigos sin mayor ímpetu que hacer el máximo daño posible, y desde fuera, quién lo ve, distingue la falta de razón en la que han entrado aquellos que se las prometían tan felices años atrás.

 

Todos a estas alturas de la vida hemos sufrido por amor, hemos vivido pérdidas y nos hemos levantado de duelos sentimentales, pero hay personas que parecen tener la necesidad de entenderse, aunque hace mucho que el entendimiento salió por la puerta de la casa que se compartía.

 

Nadie aguanta reclamos eternamente, ni falta de interés, toda historia debe alimentarse día a día, ya que solamente de pequeños pasos surgen caminos sólidos y largos, pero en estos tiempos, no todo el mundo sabe poner de su parte y sin ello, no se logra nada.

 

Mi consejo, ámense mientras duren los rayos del sol y dejen partir a la otra persona cuando dejen de calentar, que sentir el agua calando en la piel cuando llueve solamente puede acabar en una guerra fría, que no debería empezar entre dos personas que se han amado y respetado durante un tiempo en común, que la vida sin amor y sin dolor tendría igual de poco sentido, por más que el dolor no le vaya bien a nadie.

 

KATIA BAÑULS – Psicóloga para Safor Press

 

N de la R: Agradezco la permanente colaboración de Katia,  con su aporte claro y sensible.

 

 

 

 

Safor Press

Periódico Digital plural, libre y defensor de los derechos humanos y fundamentales. Director: Ricardo Sánchez

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