El mobbing, pesadilla en el trabajo por Katia Bañuls

El trabajo es una bendición en estos tiempos confusos que corren, pues dan una tranquilidad necesaria para poder llevar la vida que una persona quiera, pero no siempre el ambiente de trabajo es una bendición.

 

 

Hay ciertos elementos perjudiciales, diría que hasta devastadores para la integridad psicológica de una persona en su área de trabajo, que se puede definir con palabras mayúsculas como acoso, que hasta tiene su palabra en inglés, mobbing, y cuando un hecho tiene anglicismo es que tiene una cierta importancia, de ahí mi necesidad de darle voz a todas esas personas que lo sufren con estas líneas.

 

Nadie debería considerarse superior a los demás, pero no son pocos los puestos de trabajo en que hay un gran nivel de competitividad entre los empleados, y se genera un clima desagradable y en que es fácil que se den situaciones violentas, desagradables, y hasta que se roce el límite del bien y del mal, como decía una canción de los 80, y se hable de un cierto tipo de acoso por parte de uno de los trabajadores.

 

Si se tiene la desgracia de ponerte en el punto de mira de una de estas personas sin escrúpulos, puedes necesitar la ayuda de un psicólogo, incluso de un psiquiatra para lo que te queda de vida, pues las secuelas de tener este problema en el trabajo pueden ser interminables y te pueden dejar huella de por vida.

 

Una servidora ha visto muchos casos, algunos muy cercanos, y he visto las graves secuelas que deja en la persona que lo sufre, y la poca valentía que demuestra quién lo provoca con sus acciones, además del poco arrepentimiento cuando se dan cuenta de lo hecho.

 

Trabajar y ganarse la vida es un derecho, igual que ir a la escuela, y que en ambos sitios haya gentuza, porque no se le puede dar otro calificativo, que genera este nivel de dolor en un ser humano por el mero hecho de sentirse superior o sin serlo, querer aparentarlo, todo por pura inseguridad, me parece algo despreciable y que debería tratarse con la importancia que merece por parte de los altos cargos del trabajo en que tenga lugar, sea una empresa con grandes ingresos o una tienda cualquiera en que hay acoso por parte de un empleado a otro.

 

La vida no está hecha para sufrir, y si hay que dedicarse por entero a una profesión porque tenemos que llegar a fin de mes, que no siempre resulta ni fácil ni agradable, al menos que nos den unas mínimas garantías de que no tendremos a un maltratador/una maltratadora psicológico/a en toda regla entre bambalinas.

 

Bastaría con tener la oportunidad, una vez por mes, de tener una serie de reuniones las personas encargadas del trabajo con los distintos empleados, o bien juntos, o bien por separado, para cerciorarse de que está todo correcto, y al mismo tiempo, para que se escuchen consejos de mejora para la empresa, que siempre viene bien un punto de vista ajeno al de la plana mayor, que en muchas ocasiones tiene demasiadas preocupaciones, y no ve la arena en el zapato.

 

El equipo unido resta trabajo y multiplica los resultados, está demostrado, así que…
¡A unir fuerzas!

 

Katia Bañuls es Lic. en Psicología escribe para Safor Press

Mail: catiasofiabb@gmail.com

 

 

 

 

Safor Press

Periódico Digital plural, libre y defensor de los derechos humanos y fundamentales. Director: Ricardo Sánchez

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