Más de 500 detenidos en París en las nuevas protestas de los chalecos amarillos

Las fuerzas del orden han detenido este sábado a más de 500 personas en las movilizaciones de París de los chalecos amarillos. Los arrestos tienen que ver con los disturbios que llenan las calles del centro de París, pero también con un dispositivo policial de carácter preventivo que ha sido efectuado a primera hora de la mañana.  Se trata, según han explicado fuentes policiales, de personas pertenecientes a grupos violentos que han sido detenidas para evitar nuevas escenas de confrontación entre los antidisturbios y los manifestantes.

 

 

Un portavoz de la Prefectura de Policía puntualizó que esas personas, detenidas sobre todo por formar parte de grupos susceptibles de protagonizar actos de violencia o por estar en posesión de objetos que pueden utilizarse para ello, no necesariamente quedarán bajo custodia una vez que se realicen las verificaciones pertinentes.

 

Christophe Castaner: “Hemos tenido que dar una respuesta fuerte”

 

El ministro del Interior, Christophe Castaner, que desde la madrugada ha estado recorriendo el dispositivo de seguridad en diversos puntos de la ciudad, justificó su pertinencia para impedir que se reproduzcan los disturbios del sábado pasado: “Hemos tenido que dar una respuesta fuerte”.

 

Castaner, en declaraciones al canal “BFMTV” pidió a los chalecos amarillos que quieren hacer valer sus reivindicaciones “que no se mezclen” con los violentos porque “la violencia no es nunca una forma de manifestarse”.

 

Las primeras cargas de la policía contra los “chalecos amarillos” que se manifiestan en París y los primeros lanzamientos de gases lacrimógenos tuvieron lugar esta mañana en la avenida de los Campos Elíseos y en una de las calles adyacentes. Desde poco después de las nueve de la mañana se vivieron escenas de tensión entre los manifestantes y los agentes antidisturbios, que les impidieron pasar por la avenida a partir de un determinado punto, en las proximidades del Palacio del Elíseo. Casi una hora después, los antidisturbios lanzaron gases lacrimógenos para dispersar a varias decenas de “chalecos amarillos” que trataban de penetrar por la calle Arsène Houssaye, adyacente a los Campos Elíseos.

 

Según informa el medio francés Le Mond, la cifra total de detenidos se sitúa ya en los 514 detenidos y 272 de ellos bajo, custodia policial. Por otro lado, la cifra de detenidos en todo el país —se han celebrado concentraciones en casi todas las principales ciudades de Francia— se sitúa en torno a las 700 personas.

 

El Ejecutivo ha movilizado un dispositivo de seguridad “excepcional”, que incluye en particular el despliegue de 89.000 policías y gendarmes en todo el país (el sábado de la semana pasada habían sido 65.000), de los cuales 8.000 en la capital. En París, además, las zonas más sensibles por ser los puntos de concentración de los “chalecos amarillos”, como el barrio de los Campos Elíseos, las plazas de la República y de la Bastilla han sido cortados al tráfico desde primera hora de la mañana y los comercios van a permanecer cerrados. Tampoco abrirán los grandes museos, ni los grandes almacenes, ni muchos mercados o establecimientos públicos.

Un hombre arropado con la bandera de Francia mira de frente a la Policía. REUTERS/Christian Hartmann

Un hombre arropado con la bandera de Francia mira de frente a la Policía. REUTERS/Christian Hartmann

Negociaciones abiertas

El primer ministro, Édouard Philippe, recibió anoche a una delegación de siete “chalecos amarillos libres”, un grupo que se reivindica como moderado y que pidió a sus seguidores que no viajaran a París para no ser instrumentalizados por los violentos.

 

Los autodenominados “chalecos amarillos libres”, que no están reconocidos por otra parte del movimiento, apelan a manifestarse en las ciudades de provincias, pero no en París.

 

“Pido a todo el mundo que tenga en cuenta lo que hemos logrado y que nos ha dado la oportunidad de dar nuestro punto de vista”, manifestó Jacline Mouraud, una de las fundadoras del colectivo, en alusión a la supresión de la tasas al carburante decretadas por el Gobierno y que habían sido el origen de estas protestas que duran tres semanas.

 

Un portavoz de la Prefectura de Policía puntualizó que esas personas, detenidas sobre todo por formar parte de grupos susceptibles de protagonizar actos de violencia o por estar en posesión de objetos que pueden utilizarse para ello, no necesariamente quedarán bajo custodia una vez que se realicen las verificaciones pertinentes.

 

Christophe Castaner: “Hemos tenido que dar una respuesta fuerte”

El ministro del Interior, Christophe Castaner, que desde la madrugada ha estado recorriendo el dispositivo de seguridad en diversos puntos de la ciudad, justificó su pertinencia para impedir que se reproduzcan los disturbios del sábado pasado: “Hemos tenido que dar una respuesta fuerte”.

 

Castaner, en declaraciones al canal “BFMTV” pidió a los chalecos amarillos que quieren hacer valer sus reivindicaciones “que no se mezclen” con los violentos porque “la violencia no es nunca una forma de manifestarse”.

 

Las primeras cargas de la policía contra los “chalecos amarillos” que se manifiestan en París y los primeros lanzamientos de gases lacrimógenos tuvieron lugar esta mañana en la avenida de los Campos Elíseos y en una de las calles adyacentes. Desde poco después de las nueve de la mañana se vivieron escenas de tensión entre los manifestantes y los agentes antidisturbios, que les impidieron pasar por la avenida a partir de un determinado punto, en las proximidades del Palacio del Elíseo. Casi una hora después, los antidisturbios lanzaron gases lacrimógenos para dispersar a varias decenas de “chalecos amarillos” que trataban de penetrar por la calle Arsène Houssaye, adyacente a los Campos Elíseos.

 

Según informa el medio francés Le Mond, la cifra total de detenidos se sitúa ya en los 514 detenidos y 272 de ellos bajo, custodia policial. Por otro lado, la cifra de detenidos en todo el país —se han celebrado concentraciones en casi todas las principales ciudades de Francia— se sitúa en torno a las 700 personas, informa Libération.

 

El Ejecutivo ha movilizado un dispositivo de seguridad “excepcional”, que incluye en particular el despliegue de 89.000 policías y gendarmes en todo el país (el sábado de la semana pasada habían sido 65.000), de los cuales 8.000 en la capital. En París, además, las zonas más sensibles por ser los puntos de concentración de los “chalecos amarillos”, como el barrio de los Campos Elíseos, las plazas de la República y de la Bastilla han sido cortados al tráfico desde primera hora de la mañana y los comercios van a permanecer cerrados. Tampoco abrirán los grandes museos, ni los grandes almacenes, ni muchos mercados o establecimientos públicos.

Negociaciones abiertas
El primer ministro, Édouard Philippe, recibió anoche a una delegación de siete “chalecos amarillos libres”, un grupo que se reivindica como moderado y que pidió a sus seguidores que no viajaran a París para no ser instrumentalizados por los violentos.

 

Los autodenominados “chalecos amarillos libres”, que no están reconocidos por otra parte del movimiento, apelan a manifestarse en las ciudades de provincias, pero no en París. (Fuente: Público)

 

 

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Periódico Digital plural, libre y defensor de los derechos humanos y fundamentales. Director: Ricardo Sánchez

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