La importancia de los abrazos ( son necesarios para vivir)

La importancia de los abrazos en la tercera edad
Los abrazos son una práctica saludable en cualquier etapa de la vida. Mejoran nuestra autoestima, nos hacen sentir especiales y nos reconfortan. Precisamente por este motivo resultan además una herramienta terapéutica de gran valor a la hora de ayudar a las personas mayores.

Este tipo de terapia contempla todos los tipos de abrazo, desde los más breves y formales hasta los más largos y sentidos. Con independencia de sus características, un abrazo siempre representa algo positivo, tanto a nivel emocional como físico.

Los expertos recomiendan incluir el abrazo como una práctica habitual y natural cuando se tienen personas mayores a cargo. Abrazar y ser abrazados es una forma de crear un vínculo más estrecho entre dos personas, sellar un pacto de afecto mutuo y beneficiar al cuerpo y a la mente desde múltiples perspectivas.

Beneficios de los abrazos
¿Cuántas veces has sustituido una palabra afectuosa por un abrazo? Quienes se dedican al cuidado de las personas mayores saben que abrazar también es comunicar y transmitir energías. El abrazo es un gesto que permite abordar problemas tan comunes como la soledad en las personas mayores desde una perspectiva terapéutica mucho más íntima y efectiva. Entre los principales beneficios del abrazo a nivel emocional destacan:

Sensación de protección. Un abrazo genera confianza y seguridad, especialmente en situaciones de angustia o nerviosismo.
El confort que proporciona el abrazo tiene efectos más rápidos que el de las palabras. La sensaciones corporales llegan antes al sistema nervioso y se interpretan de forma inmediata.

Un abrazo dispara la producción de oxitocina, serotonina y endorfinas. Este grupo de hormonas guarda una estrecha relación con la sensación de bienestar y felicidad y contrarresta el efecto negativo de otras hormonas como el cortisol y la adrenalina, relacionadas con las situaciones de estrés.
Los beneficios del abrazo van más allá de lo emocional. También desde el punto de vista físico nuestro organismo se beneficia de este tipo de contacto con nuestros familiares y allegados:

Favorecen a la oxigenación del organismo. Esto prolonga la vida de las células y retrasa el envejecimiento. Dar besos y abrazos ¡hará que te mantengas más joven!

Al dar y recibir abrazos se incrementa la producción de glóbulos blancos, imprescindibles para que el sistema inmunitario funcione a pleno rendimiento.

Ayudan a que disminuya la presión arterial. Los responsables son los corpúsculos de Pacini. Estos receptores sensoriales de la piel envían al cerebro un tipo de información que ayuda a regular los latidos del corazón y la presión sanguínea.

Todos los tipos de abrazos proporcionan algún beneficio para la salud física y emocional de las personas. Pero lo más interesante de todo es que el poder de un abrazo se prolonga en el tiempo. Convertir los abrazos en un hábito es introducir en tu vida una rutina muy saludable.

Fuente: CUIDUM

Safor Press

Periódico Digital plural, libre. Defensor de los derechos humanos y fundamentales. Director: Ricardo Sánchez

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